sábado, 10 de mayo de 2014

MARTINA DE ROMERÍA

Y le tocó el turno a ella, y se deshacía porque abriéramos el libro e insistía en que quería enseñárnoslo, y metía prisa y preguntaba impaciente cuando llegaría el momento. Se le reían los huesos de solo pensarlo, así que lo mostramos dos veces: a primera hora, de pasada, y a última, con un poco de más tiempo. No se le escapó ni un detalle. Dominaba a la perfección lo que tenía que contar en todas y cada una de las fotos. De hecho, yo me olvidé de una y ella me llamó la atención. No quería dejar de contar nada ¿Será porque se siente afortunada de que su papi sea onubense o puerteño o será porque es devota de la Virgen de la Peña? Pues no, Martina es todavía demasiado pequeña para eso. Sin embargo sabe perfectamente que le encanta la romería de la Puebla de Guzmán, que le hace mucha ilusión vestirse de flamenca y más todavía si es con un traje igualito al de su mamá, que veía guapísimo a su papi con el sombrero flamenco, que disfruta de lo lindo cogiendo flores en el campo, montando en su yegua Emporia, jugando con sus primos o cantando con su tía Teresa. Nos habló de todo con mucha soltura y terminó su exposición rezándole un Ave María a la Virgen de la Peña ¡Para comérsela!

                                             
                                           
                                     

viernes, 9 de mayo de 2014

ALBERTO EN EL PRIMER CUMPLE DE SU HERMANITO

Alberto mostró una alegría desmesurada cuando le dije que le tocaba el libro. Se le iluminó la cara y permaneció contento hasta que se fue al comedor. Diría que a ningún otro niño le ha alegrado tanto como a él llevarse el Superlibro (y eso que a todos les encanta). Sin embargo, su rostro al devolverlo era sereno y case impertubable. Me costó hacerle cambiar de expresión. Lo que creo es que estaba tan concentrado en su exposición que le costaba reaccionar ante cualquier otro estímulo. Él se expresa divinamente bien y además suele hacerlo en un tono muy alto. Le dejé el micro porque ellos disfrutan con solo cogerlo, pero realmente no le hace ninguna falta. Nos habló de su hermanito Carlos, nos dijo que había cumplido un año y nos contó cómo habían hecho su tarta, cómo la habían decorado, lo rica que estaba, y que para él también hubo regalo: ¡Una moto, ni más ni menos!  Pero quizás lo mejor de todo es que estaban sus primas en casa ¡Cuánto se quieren! Hoy mismo, a primera hora de la mañana, Laura estaba contentísima porque su tito Alberto la recogería del colegio. 
Familia, que sigáis así de unidos siempre y que celebréis muchísimos cumpleaños a vuestros muchachos.