domingo, 15 de febrero de 2015

CÓCTEL

Son tantas y tan diversas las actividades que pueden transcurrir en una clase a lo largo de una semana, que hacer mención de todas ellas sería una larga tarea. Sin embargo, hay momentos que quiero inmortalizar, porque sus protagonistas lo merecen, haciendo un cóctel con cuatro ingredientes especiales:

1. Una rutina de pensamiento con la ayuda de la seño Silvia. Nos servimos de ella, tan interesada en las nuevas metodologías, para hacer un "compara-contrasta" entre su flauta travesera y su flautín. Tocó con ambos para nosotros, por lo que los niños pudieron observar, escuchar y manipular los dos instrumentos. Posteriormente escribimos en la pizarra en qué se parecen y en qué se diferencian en cuanto al tamaño, al color y al sonido, llegando a la conclusión de que los dos sirven para emitir sonidos musicales, pero que utilizaremos uno u otro dependiendo de la melodía que queramos interpretar. Los razonamientos que surgieron o provocamos fueron muy interesantes y más aún la posibilidad de que todos los niños acabaran la jornada experimentado por ellos mismos cómo emitir sonidos con otro instrumento de viento: la flauta dulce.



2. La exposición del Superlibro de Pablo Fernández. Es tan participativo y le gusta tantísimo intervenir en clase, que tener a su disposición tantos minutos como quiera para hablar son sus glorias. Eligió como tema sus vacaciones en Selwo Marina y Selwo Aventura, lo que nos vino de perlas para volver a repasar el hábitat de los animales. El día anterior habíamos realizado una dinámica de aprendizaje cooperativo, con agrupamiento formal, dibujando cada grupo en su mural animales que viven en el desierto, el polo, el mar y la selva. Pablo nos habló de todos los animales que había visto, tocado o soportado en su propia cabeza, añadiendo, a petición mía y sin la menor dificultad, el hábitat dónde suelen vivir: delfines, pingüinos, leones marinos, jirafas, águilas, flamencos, tortugas,... Es usted un fenómeno Señor Fernández. 


3. El primer cumple de un lustro con la Señorita Gálvez. Qué feliz venía ella con tantísima magdalena. Tuvimos la paciencia de contarlas y comprobar cómo podríamos dividirlas porque cualquier ocasión, si es significativa para ellos, es susceptible de aprendizaje. Contamos con entusiamos las 75, como la semana anterior hicieramos con los 74 años que cumplió mi madre, llamándola con el manos libres para felicitarla. Pero no nos limitamos a los números cardinales, en estos días hemos tirado también de los ordinales para hacer mención al octavo hijo para sus papás. Nuestra cumpleañera va a tener la suerte de poder celebrar, en lo sucesivo, su cumpleaños junto al de su hermanito Juan ¡Enhorabuena familia! Que la vida os permita ver crecer a nuestra princesita Inés y a sus hermanos rebosando salud y alegría.



4. La despedida con galletitas sonrientes de la Seño Silvia. En esta ocasión no las contamos, pero deberíamos haberlo hecho porque la chiquilla no pudo traer más. Tuvo que estar un buen rato estirando masa, cortando y horneando para delicia de mí misma y de los niños. Ha estado con nosotros un periodo corto, pero intenso. Han sido tres semanas extraordinarias porque desde el primer momento se adaptó a mí como un guante, lo que ha favorecido enormente la dinámica en la clase. Pocas veces se encuentran personas tan observadoras y con tan buena disposición para colaborar y aprender. Será por eso que bauticé su repostería como las galletitas de la alegría de haberla conocido. Te voy a echar mucho de menos seño Silvia, que la suerte te acompañe siempre en tu camino personal y docente.


domingo, 8 de febrero de 2015

AMORES

Amores de dueños a sus perros, de niños a mascotas, de abuelos a nietos. Amores todos ellos de diferente intensidad y característcas, pero que ayudan a volcar nuestros afectos.

Amores de dueños a sus perros, entre los que destacan todos los que nos enumeró nuestra Regina. Fueron tantos que todavía ahora me sorprende que fuera capaz de recordarlos. Yo no soy capaz de repetirlos y, menos aún, vincularlos a su lugar de nacimiento, como hizo ella. Sin embargo, lo que sí recuerdo nítidamente es cómo la niña afirma que va a ser veterinaria, vocación que refleja lo mucho que a su papi y a su mami les gustan los perros y que nos vino de perlas para introducir el tema de cómo cuidar a nuestras mascotas.


Amores a nuestras mascotas, que necesitan tanto de nuestro afecto como de nuestros cuidados para vivir a nuestro lado. Llegamos a la conclusión de que tienen las mismas necesidades que las personas: comida, bebida, higiene, ejercicio y descanso. Lo mejor de todo es que pudimos comprobarlos con el conejito Tuqui-tuqui, que Víctor y Paula compartieron con nosotros. Vimos su pienso, su bededero de agua, su camita y lo limpísima que estaba su casita. Lo sacamos de su jaula y comprobamos que nuestro conejito se ajustaba a la perfección a la descripción que Juan Ramón Jiménez (con la "J", trabajada esta semana) daba del burrito Platero: "Platero/Tuqui es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro"



Amores de abuelos que adoran a sus nietos y que pasan la semana ilusionados  porque tienen la oportunidad de visitarnos. Nietos que normalmente interiorizan sentimientos, pero que ante semejante acontecimiento son capaces de decirle a todo el que se cruce en su camino que es su santo. No hubo ni un sólo padre, madre o profe que entrara en la clase y que se fuera sin que Ricardo le dijera con verdadero entusiasmo que era su santo.


Amores de esta seño por sus niños, que le hacen darse cuenta, día a día, de cuánto debe esforzarse porque es muchísimo lo que puede aportar a sus alumnos con su trabajo.